viernes, 6 de marzo de 2015

Dicen que  vuela por el cielo una estrella 
que vendió su alma a un diablo poeta. 
Dicen que a cambio tan solo pedía 
que la luna llena brillara para ella. 
 
Alivia ese dolor o quítame la vida 
con tu boca, o quítame ta vida. 
Déjame ver el color o quítame la vida 
de tus ojos, o quítame la vida. 

Dicen que existe un amargo veneno, 
con sabor a limón y que huele a centeno. 
Dicen los sabios que ese fue el secreto 
que perdió a la estrella detrás de algún cometa. 

Cuenta la historia que la luna llena 
pasó mucho tiempo brillando para ella. 
Y loca la estrella pasaba las noches 
bailando en las nubes con el diablo poeta.
 Letra de 'Quítame La Vida' de Jarabe De Palo

 

Luna creciente, luna llena, luna menguante


 Te desnudas con gesto amable, descuidado, estudiado, repetido. Me ofreces lo que crees que para mí es un regalo. Regalo, pesada carga, intercambio de favores. Buscaba algo más que tu cuerpo. Más, algo más, mucho más, un poco más. Sin saber, sin quererlo, formo parte de tus planes de pasado. Rebusco entre los restos del naufragio. Me alimento de las sobras de otras mesas. Comidas que otros despreciaron. A veces resulta suficiente.  Pan para hoy, y mañana ya veremos.

  Amanece luminosa la mañana tras la fresca. Cálida, húmeda y larga fue la noche. Las telarañas de las ensoñaciones nos piden a gritos un receso. Los rayos hieren nuestros ojos, los recuerdos nuestra alma, la verdad nuestra mente, las caricias nuestros cuerpos. Lavamos con agua negra nuestra falta de sueño. 
Apenas nadie por la calle. Ni ahora, ni luego, ni siempre. 
Huele a mierda en la comarca. 
A humo en alguna casa. 


    Querido lector. Suelo olvidarme de los aniversarios pero, aunque tarde, a mi manera, los celebro. Poco más tengo que decir. Por hoy es suficiente. 
Como ves sigo aquí, incansable, recordando. Esperándote.



miércoles, 31 de diciembre de 2014

Don't look so sad, I know it's over.
But life goes on, and this old world will keep on turning.
Let's just be glad we had some time to spend together.
There's no need to watch the bridges that we're burning.

I'll get along; you'll find another,
And I'll be here if you should find you ever need me.
Don't say a word about tomorrow or forever,
There'll be time enough for sadness when you leave me.

Lay your head upon my pillow.
Hold your warm and tender body close to mine.
Hear the whisper of the raindrops,
Blowin' soft against the window,
And make believe you love me one more time,
For the good times.


FOR THE GOOD TIMES de Kris Kristofferson    (*)


DE  EVASIÓN  O  DE  VICTORIA


    Te podría mentir y decirte que yo cuidaré de tí, que te querré para siempre, que nunca se evaporará mi pasión.   Pero los dos sabemos que eso sería sólo una mentira aplazada. Que el encanto se difuminará con sonidos de despertadores - siempre a destiempo, siempre a deshoras - , con cualquier gesto mal disimulado y peor interpretado, entre platos de cenas recalentadas. Que la alegría de los encuentros - furtivos o no, tanto da - se tornará melancolía, dejando en el ánimo un regusto rancio y amargo mientras se marchita como el semen en las sábanas revueltas y arrugadas del día después. Tristeza y sordidez en estado puro. 
     Cada risa alentada por la luz de un nuevo mirar, lleva asociada un llanto atado a una despedida. El goce del descubrimiento nos anuncia la venida de las lágrimas del desencanto que sin duda llegará de la mano de una camisa mal doblada o de un ruido al masticar. Así fue, así ha sido y así será. ¿Existe cura para eso?  Lo dudo, a lo mejor tú no.
    En el fondo tú y yo sabemos que el secreto de la llama eterna - la eternidad dura unos cincuenta años contados a partir de ahora - consiste en mantener vivo el misterio, la intriga. No hay que dejar que el niño destroce el juguete para saber cómo es por dentro; que no abra la caja dejando salir al cordero. Misterio resuelto, juguete roto, interés perdido, animal fugado.  Un buen mago nunca revela sus trucos. Un buen mago no hace trucos, hace magia. Y magia hay en esa mirada profunda, en esa sonrisa luminosa, en ese caminar pausado y rítmico, en esa locura espontánea y controlada a la vez. Cualidades tan familiares pero desconocidas e inexploradas también. Bien. Todo va a ir bien. Todo irá bien mientras seamos unos desconocidos; y eso puede durar toda una vida o unos minutos. Porque ¿quién se entrega por completo a un desconocido? Tu, yo, o ninguno de los dos. Según.   
    Buscamos una vida de reyes y, en tiempos de abundancia y despreocupaciones nos creemos los amos del mundo, cantamos victoria, pensamos que va a ser así para siempre. Para siempre... ¿ cincuenta años ? Al final  con llanto se paga el breve rato de evasión. El dolor nos acompaña en nuestra vuelta a la realidad.
     
         Llegado a este punto te diría - y ya lo de mentirnos se acabó - que disfrutemos mientras dure. Y lo que dure... duró. 
         Y así, de una en otra, a lo mejor nos damos cuenta de que veinte años no es nada - ¿ He dicho veinte? Antes eran cincuenta. En fin... - Veinte años que podrían pasar. Yo llevándote café a la cama; tú cuidándome sin cobrar.
 Espera... ¿ no comenzó todo de otra forma ?
Era YO el que tenía que cuidar de TÍ.  ¿ LO VES ?


    Apreciado lector de mis entretelas: como ves sigo vivo y escribo cartas y cosas de esas de las mías, con mayor o menor fortuna. Esta carta de hoy tendrá su... 'réplica'  - la llamaré así porque no se me ocurre otra forma ahora mismo -  en el 'blog hermano' que hace poco te comenté. En 'Dicen los estrategas' ( http://dicenlosestrategas.blogspot.com.es/  ) veremos el tema desde un ángulo diferente , o no. Pero no seas ansioso/a, dame un poco de tiempo para empezar allí. Prueba a leer las 'dos versiones' y, si te parece me das tu opinión. 
       Prometo no evadirme y seguir como siempre, aquí, esperándote.

(*) No traduzco la canción porque creo que no es necesario habiendo 'san Google' y tantos y tantos cursos de inglés. Además en castellano, la letra esta pierde mucho.
    

martes, 16 de diciembre de 2014

DE SANTOS Y HÉROES




A un señor le cortaron la cabeza, pero como después estalló una huelga y no
pudieron enterrarlo, este señor tuvo que seguir viviendo sin cabeza y
arreglárselas bien o mal.
 
                   de  ‘ Acefalia’  cuento de Julio Cortázar.




   Así me sentía yo cuando una voz al otro lado del hilo me dejaba a mi suerte con una bolsa de planes que murieron aun antes de nacer. Es posible que aquellos días fuesen para mí de los más angustiosos que me tocó vivir. Eso da una idea de la simplicidad de mis aspiraciones de la época y de mi bisoñez congénita, que queriendo volar sin siquiera saber andar derecho, me hizo meterme en sábanas prestadas. Más tarde la vida me regalaría situaciones mucho más serias – por lo trascendentes – y también otras de más agrado para las cuales, y sin yo saberlo, ya me había preparado durante ese período de orfandad simulada y amputación sentimental.

   Así la perra vida que vivimos nos va preparando para la siguiente etapa. A base de resbalones y porrascazos se nos endurece la piel  y el alma y se nos ablanda la mollera  y, lo que ayer era una tragedia de dimensiones épicas, hoy no es más que una puerta que se abre dando paso a infinitas libertades. Es por eso que al repetirse situaciones ya vividas en idénticos lugares y similares calendas, al final  aquella lección la di por aprendida. Tuvieron que pasar muchos los meses para que así fuese, pero aunque tarde, también a esto le llegó su hora.
     Gané en consecuencia unos lugares, sitios reales, reales jardines, callejuelas, tabernas y bares, barrios ilustres y barrios ilustrados, gente y gentes, soledad y bullicio, historias más vividas que contadas; lo que viene siendo una ciudad. Regué mi propia huerta y obtuve frutos, dulces unos, amargos otros; míos todos. Gané también una familia, reprochable como todas, para ayudarnos a crecer y llamarnos sin tapujos ( ‘mucho miedo y muy poca vergüenza es lo que hay’, diría mi madre ) ni escondrijos. Sin secuestros ni prohibiciones absurdas más allá de la infancia; pues para algo se creó el libre albedrío y la libertad de cada uno digan lo que digan los papeles de los juzgados. Gané todo eso y mucho más. Porque entre tanto que gané recuperé lo más preciado: a mí mismo, el verdadero héroe de mi historia y de mi vida.
    Perder, lo que se dice perder, también alguna cosa - en todas las guerras se producen bajas -   pero poco. Los santos, pocos han sido de mi devoción. Sus huesos mucho menos – con lo que a mí me empalaga el dulce ! - . De vinos y barros, los que no quise son los únicos que no he bebido; pues nunca necesité a nadie para traerme el vaso a la boca y eso que pocas veces faltó con quien hacerlo. Agua, agua bebo poca pues no me gusta demasiado habiendo otros caldos, y a lo mejor es por eso que dejo que corra no sea que me ahogue. Las capitales castellanas, que se sepa no se han movido del sitio y algunas sí es cierto que hace infinito que no frecuento, pero porque no quiero no porque no me lleven; que siempre he ido donde me ha dado gana.  Y si de joven no quise cariños pendejos, no los voy a perseguir ahora que ya voy tirando pa viejo. Perder como digo, poco he perdido; el tiempo si acaso, aunque bien empleado gran parte como se ha ido sabiendo después y voy diciendo ahora. La paciencia y las ganas de hacer tonterías – y lógicamente la intención de aguantarlas- , de esas de no querer llamar al pan, pan, y al que vino, porque vino; esas sí que se han acabado. 
De lo demás, si lo he perdido no me acuerdo.



     Apreciado y quizá ausente lector: acostumbrado como estás a mi escasez de escritos quizá ya ni me visites. Yo no pierdo la esperanza. A lo mejor alguien, quien sabe si de forma fortuita, acabe en este rincón de palabras olvidadas. Tanta esperanza y fe tengo que he decidido abrir un nuevo blog  ( aunque este se mantiene, si se le puede llamar mantener a esto que hago  ) donde, haciendo uso de la libertad que la cátedra me otorga, se hablará de mil cosas. Te espero también  pues, si así lo deseas, en: http://dicenlosestrategas.blogspot.com.es/ 
 Seguro que nos divertimos.  
Porque aunque tenga varios blogs, palabra sólo tengo una.



   Mientras me visitas ( aquí o allí )  recuerda lo que siempre decía mi abuela: ‘ No hagas caso a medios días habiendo días enteros’, así que procura no regalar tu tiempo a quien juega con tu ánimo. No entregues tus flores a animales que se alimentan de hierba ( verde o seca, tanto da ) porque les van a dar mal uso por más que te digan que las necesitan. Mejor las disfrutas tú. 

Hasta pronto. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

No vine aquí para hacer amigos 
pero sabes que siempre puedes contar conmigo. 
Dicen de mí que soy un tanto animal, 
pero en el fondo soy un sentimental. 

Mi familia no son gente normal 
de otra época y corte moral. 
Resuelven sus problemas de forma natural. 
Para qué discutir, si puedes pelear. 

Dame una sonrisa de complicidad 
y toda tu vida se detendrá. 
Nada será lo mismo, nada será igual, 
ya sabes... 
Feo, fuerte y formal. 

En el calor de la noche, 
a plena luz del día, 
siempre dispuesto para alegrarte el día. 
Soy hombre de bien 
a carta cabal 
y como el DUQUE: 
feo, fuerte y formal. 

Mi fama me precederá 
hasta el infinito y más allá. 
Y vive Dios que escrito está: 
“Si doy mi palabra, 
no se romperá”.


Letra de 'Feo, Fuerte y Formal' de Loquillo y Trogloditas ( álbum 'Por mí y por todos mis compañeros ' )



Hoy, repaso.


Si algo de mí saben los que me conocen es que me encanta jugar. Si en algo coinciden los que me conocen bien y los que apenas me saludan es que me tomo las cosas muy en serio. Parece una contradicción pero no lo es en absoluto. Puedo entregarme al juego de manera que parezca que mi vida depende de ello; pero al mismo tiempo ser tan estricto con las situaciones que se me planteen en la vida como para no jugar con ellas. Una especie de 'juntos pero no revueltos' aplicado al día a día que me trae no pocos quebraderos de cabeza. 
     Por eso nunca falto a mi palabra una vez que la he empeñado ni dejo de acudir a una cita por más incómoda que me resulte. No haber abierto la boca o no haber bebido tanto. O las dos cosas a la vez, que la una suele llevar a la otra en muchas ocasiones y no siempre en el mismo orden. 'Si no querías perder no haber apostado; y si apostaste y perdiste, págalo' . Es uno de mis lemas. Y a mucha honra.  
   Podríamos decir que se me cumplen las tres F de aquel mítico vaquero del celuloide:   Feo,   Fuerte   y    Formal.
   Lo de Feo va a gustos; por eso no vamos a pelear. Es lo que hay y poco se puede hacer por cambiarlo. Siempre habrá quien proteste, así que lo dejamos como está. 
  Por lo de Fuerte va por barrios y por días, depende de con qué o con quien comparemos - siempre se acaba haciendo aunque no esté bien - pero lo suficiente como para levantarme y seguir adelante las veces que haga falta. 
Y en lo tocante a lo Formal creo que no hay duda, si bien siempre saldrá el que me eche encara tal o cual renuncio pero eso es porque - y ahí se incluyen tanto 'damos' como 'caballeras' - sus señorías no leyeron la totalidad del contrato i/o/u la letra pequeña. Para eso hace falta tener buena vista y mejor memoria. Lo primero se corrige con unas gafas y lo segundo o se tiene o no se tiene. Si no se tiene pues 'oletusgüeboscamperos!' , pero si se tiene pues no te la vas a cortar como tampoco se corta uno otras cosas por tenerlas demasiado grandes ( ahí entramos otra vez en el terreno de Feo que tratamos antes ). Tiene uno, en definitiva, que jugar con las cartas que le tocaron en suerte. Como corresponde a un buen jugador. Lo que soy.
   Pero todo eso no quita que joda - y joda mucho - cuando, después de haberse helado uno el culo sentado en una piedra no uno ni dos sino hasta tres días ( por si el año era bisiesto ) esperando, tenga que escuchar en bocas inconexas que faltó a la cita. Que después de jugarse el tipo para cuadrar cuentos sin desmontar historias, de dar  crédito y sacar la cara por quien no cree ni en su propia foto de carné tenga que pasar por egoista, inmaduro o vaya usted a saber qué otras minusvalías del carácter. 
       Acepto que nadie es perfecto como parte de las reglas del juego. Pero no puedo tolerar bajo ningún concepto la falta de rigor,de consideración y de imparcialidad por parte de quienes supuestamente estaban de nuestro lado. Nada es del todo blanco o del todo negro; pero  YO GRIS NO SOY. Que quede claro.


   Apreciado lector; en su día anuncié mis principios en esta serie de escritos que componen el blog. Advertí que se irían ampliando a fin de conocernos mejor. Al fin y al cabo en eso consiste la confianza, en conocer bien a quien tienes delante. Yo no puedo saber quién eres, pero como tampoco me dices nada ( la sección de comentarios está llena de telarañas ) pues no me afecta . En cambio tú que lees esto si que quizá quieras saber algo más de quien hay detrás de estas líneas. También es posible que todo esto te resulte innecesario; pues nada, una entrada para olvidar y punto. Yo por mi parte ya he cumplido. De todos modos , aun en el caso que el escrito de hoy no te haya gustado, debes saber que hay y habrá más y puede que alguno te agrade. Puedes volver a comprobarlo siempre que quieras.
   Yo estaré por aquí, como siempre. Esperándote.
       
   

domingo, 24 de noviembre de 2013

Yo quiero ser una chica Almodóvar 
como la Maura como Victoria Abril, 
un poco lista, un poquitín boba, 
ir con Madonna en una limousine, 
yo quiero ser una chica Almodóvar 
como Bibi, como Miguel Bosé, 
pasar de todo y no pasar de moda, 
bailar contigo el ultimo cuplé. 
y no parar de viajar del invierno al verano, 
de Madrid a New York, del abrazo al olvido, 
dejarte entre tinieblas escuchando un ruido 
de tacones lejanos. 
encontrar la salida de este gris laberinto 
sin pasión ni pecado ni locura ni incesto, 
tener en cada puerto un amante distinto, 
no gritar ¿qué he hecho yo para merecer esto? 

   De 'yo quiero ser una chica Almodóvar' de Joaquín Sabina  ( álbum 'Física y Química' )




Yo quiero ser chica Mary Kay

         -Mamá, ¿soy guapa?
         - Claro Carmencita...
         -¿De verdad mamá? ¿Tú crees que soy atractiva?
         - Mira, hija, soy tu madre...
         - ¿Pero crees que gusto a los demás? ¿ A los... hombres? Dime la verdad.
         - Pues, ya que lo preguntas así, para qué te voy a engañar... No, guapa no eres.    
           Tienes, quizá, otras cualidades. Supongo...
         - Entonces... ¿ tu crees que.. ?
         - Yo creo que qué!... A ver ¿qué quieres saber?
         - ¿Crees que me comprarán mis productos de belleza?
      - ¡No, no te los comprarán! ¡Cómo te los van a comprar! Te mirarán y pensarán que no son efectivos. Que no sirven. No, definitivamente nadie te comprará esos potingues por muy buenos que sean. Que no lo son en realidad.  Quizá a otra... pero a tí no te los comprarán.
         - ¿Por qué eres tan cruel conmigo?  
     - ¡Tú has preguntado! He intentado ser amable, pero has insistido, pregunta y pregunta... ¡y venga preguntar! Luego, no te gusta lo que te digo  ¿Qué es lo que quieres? ¿ Que te mienta? ¿ Qué esperabas? ¡Son las tres de la mañana y me despiertas para esas chorradas! Se nota que estás sola, sin nadie que caliente la cama.
         - ¡¡¡¡¡Ahhhhhhhgggggg !!!!! ¿Lo ves...? ¡¡Ya me has hecho llorar otra vez!!
     - Y te digo más... con ese carácter nunca vas a encontrar pareja ¡ Eres muy desagradable! ¡Si ni siquiera tu gato te aguanta! Sólo se acerca a tí para que le des comida y le cambies la arena del cajón ¡Fíjate bien! Sólo entonces hace como que le importas... pero luego se va a lo suyo. ¡Como todos! No basta sonreir y poner la vocecita dulce cuando quieres algo de los demás y luego tratarlos a todos a patadas, con exigencias y usando sólo el imperativo ¡Como si estuvieran todos a tu servicio!
         - ¡¡¡¡¡¡Ya basta mamá!!!!!!! ¡Soy bióloga, enóloga, mayor e independiente! ¡Tengo proyectos; doy conferencias! No puedes tratarme así.
         - ¡Calla desgraciada! ¡Cómo puedes hablar así a tu madre? A veces me pregunto si el caballo que había en el pajar donde te engendramos no pondría alguno de sus genes a la hora de concebirte ¡Tienes más de caballo que de persona! ¡¡Piensa en ello la próxima vez que te mires al espejo!!
         - ¡¡¡¡¡¡¡Te odio mamá!!!!!!!
         - ¡Normal en tí! ¡Resentida! ¡ Amargada!  ¡No llames más!



  Querido lector; a nuestra amiga no parecen irle bien las cosas... o quizá sí, pero no lo demuestra demasiado. No basta sonreir, hay que ser sincero al hacerlo. Más que nada porque la gente, que no es tonta, lo nota. Cuando eres desagradable nunca sabes a quien le puedes estar tocando las narices. Quizá esa persona que tú creías insignificante e inferior a tí  tenga luego poderosas armas con las que convertir tu vida en una mierda más grande de lo que ya es. Lo del gato es otra cosa. Ellos no acostumbran a hablar con la gente ni a tener un blog personal. Tampoco a comprar cosméticos.

    Si eres amable estaré encantado de tratar contigo. Hazme saber de tí, llámame, ven a verme... Si no, hazte un favor: no te molestes.
 Estaré aquí. Esperándote.
"Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Pero tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de comprenderlo todo, incluso los libros para niños. Tengo una tercera excusa todavía: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Tiene, por consiguiente, una gran necesidad de ser consolada. Si no fueran suficientes todas esas razones, quiero entonces dedicar este libro al niño que fue hace tiempo esta persona mayor. Todas las personas mayores antes han sido niños. (Pero pocas de ellas lo recuerdan)."

    De la dedicatoria de 'El principito' de Antoine de Saint-Exupéry



Verdad o acción


   Hace días - semanas, meses o años tal vez - que quiero hablar contigo. Aun no me he atrevido, no se si lo haga pronto o no. Algún día, seguro, siempre hay tiempo para todo. Incluso para estas cosas. Mentiría si te dijera que he comenzado a marcar tu número y que he colgado antes de acabar. 
    Hoy día ya no se marcan los números en el teléfono si están en la agenda y el tuyo está ahí desde siempre. Aun está el otro, el antiguo, el de cuando no teníamos móviles, ni intimidad, ni consciencia, ni vergüenza, ni manías, ni... No sé por qué no lo borro si se que no contestarás ahí nunca, nunca más. Tampoco es seguro que contestes al nuevo, es lo que tiene esto de las nuevas tecnologías mezcladas con las viejas costumbres. Siempre se puede evitar ser esclavo de la electrónica si uno se lo propone. 
   De cualquier modo si no he acabado llamándote es porque  para hablar con alguien -aconseja el sentido común- es mejor tener algo que decir, algo coherente por lo menos. Yo creo que no lo tengo. Si acaso no lo tengo claro. ¿Qué decirte! ¿Por dónde empezar? ¿Cómo ordenar mis atropelladas ideas! ¿Cómo calificar mis sentimientos ! y por encima de todo ¿ Cómo expresar lo que quiero! Antes de todo eso debería saberlo yo, y ya te digo que no lo se. Ni lo sabría aunque lo tuviera delante de las narices. Debería antes mirar dentro de mí - atreverme a hacerlo sería un buen comienzo - y psicoanalizarme en profundidad antes de siquiera tocar el botoncito de encendido de mi teléfono móvil. Temo quizá lo que encuentre, lo que me explique ese yo virtual tumbado en el imaginario diván de eskay negro capitoné. Puedes llamarme cobarde si quieres. Tendrías razón, en eso y en algunas otras cosas. No siempre estamos preparados para conocer la verdad.
    Por otro lado, como bien sueles decir, no sirve de mucho mirar hacia atrás. Tampoco poner puertas al campo, fronteras al viento o  trazar líneas en el mar. Pero nos empeñamos en tareas absurdas a diario ¿ qué más da una más o menos ? No siempre se puede luchar contra los elementos. Especialmente si uno no quiere hacerlo ¿verdad? Pero me estoy saliendo del tema y tampoco es eso. A veces quisiera ser más coherente, pero como ves sigo siendo un desastre. No he crecido en casi ningún aspecto.
    Para no alargar más la carta te diré que sí, que tenemos muchas cosas de qué hablar. A lo mejor no hace ni falta decirnos nada- a cualquiera de los dos se nos da mucho mejor la palabra escrita -  llegado el caso. Pero como todo - o casi todo - en esta vida, también esto sucederá sin avisar.
    Y en cualquier caso también puedes llamar tú. Solías ser más valiente - yo también, es cierto - y de coherencia siempre fuimos de la mano. Al menos en eso.


      Amigo lector, quizá no entiendas ni 'papa' de lo que acabo de explicar. Mala suerte. Ya te advertí que este era mi espacio y que pondría lo que me diera la gana. También es posible que te sientas identificado, indignado, enfadado o simplemente molesto ( no es sexismo del lenguaje, es que odio ese expresarse 'políticamente correcto'  asesinando de paso el idioma cuando nos referimos a 'lectores' y 'lectoras' , ya tú sabes... ); si es así, libre eres de actuar como te plazca  ¡ Más faltaría !
   Para lo que sea ya sabes donde estoy. Siempre aquí , esperándote.

     
  

sábado, 9 de noviembre de 2013

"… Somos una especie. Somos polvo de estrellas cosechando su luz. Nuestras vidas, nuestro pasado y futuro están vinculados al Sol y la Luna y las estrellas…"

   Carl Sagan,  de la serie 'Cosmos' ( capítulo final )



Polvos de talco



   
   Alguien me dijo una vez que le gustaría poder abrir un paréntesis en el tiempo para vivir aventuras sin tener que pagar las consecuencias que estas le acarrearían. No es fácil hacerlo. Tampoco acostumbra a ser sensato. Más tarde o más temprano nuestros fantasmas resucitan, salen de sus armarios, de debajo de la alfombra donde los hemos escondido para que no molesten y se plantan en mitad de nuestra historia sin preocuparles si matan o aporrean. No es su culpa. Ellos sólo hacen lo que les enseñamos a hacer, atreviéndose quizá a dar vida a nuestros más íntimos e inconfesables deseos. No entienden de armarios, de cárceles, de olvidos. No quieren abandonarnos del todo, porque saben - y lo saben bien - que nosotros no queremos perderlos para siempre ¿Acaso saldríamos ganando algo? Los necesitamos para conservar la cordura. Para recordarnos que aun estamos vivos, cosa que a menudo olvidamos.
     Es durante la noche que me visitan los fantasmas, mis particulares espectros del presente, del pasado y quién sabe si también del futuro. Suelen ser visitas fugaces, efímeras , espaciadas en el tiempo sin tener predilección por una determinada época; pero siempre, siempre son visitas amables. Robamos así tiempo y espacio a la cotidiana monotonía. A la gris  sucesión de jornadas sin nada digno de recordar. Instalamos dentro de esos paréntesis las aventuras no vividas, las frases que quedaron en el tintero, las pequeñas infamias que no tienen cabida en el mundo de los formales. No cambio esos momentos por nada.
   A veces, algunas veces, la noche se alarga. La sutil membrana que separa realidad y ficción tiene disimulada una rendija que uno y otros aprovechamos para traspasar la frontera y devolvernos la visita; ahora en tu casa, otro día en la mía. Instalar un paréntesis en nuestro propio jardín, en nuestros dominios, entraña aparte del riesgo y las emociones asociadas al mismo, el añadido de jugar y el miedo de perder. Más riesgo al fin y al cabo . Se multiplican y reviven más los fantasmas a la par que uno mismo, en un festival de contradictorias emociones. Renovando los humores con el fin de purificarlos. Aun así el precio no es barato: duele. Cerrar un paréntesis, aun de forma temporal, es siempre triste pues cada encuentro lleva asociada una separación. Cada nueva amistad una nueva preocupación. Cada posibilidad de romance un nuevo dolor.
     Así es la vida de los mortales. Así es nuestra efímera y fugaz existencia. Siempre queriendo ganar sin arriesgar, sin dar nada a cambio. Imposible. Lo sabemos. Pero aun así lo seguimos intentando una y otra vez. Dejando cada vez más cicatrices dentro y fuera, queriendo creer que eso servirá de algo. Que dejaremos huella. A lo mejor. 
        Huella en el camino.  Camino de reyes. Camino de reinas y princesas. Camino de estrellas. Polvo del camino. Polvo de reyes. Polvo de reinas y princesas. Polvo de estrellas.
   Polvo de talco.
     
    
   Amigo lector, da igual de qué estás hecho, da igual de dónde vienes y a dónde vas. Siempre podrás llamar a mi puerta. Siempre podrás tener tu paréntesis. ¿Querrás?
    Yo estaré aquí esperando. Como siempre.